“Compras tu verdura y sale caliente con el COVID-19”

La Parada (c. 1960) Víctor Humareda. Óleo sobre lienzo. 60 x 80 cm.

El histórico mercado popular de La Parada, ubicado en el distrito de La Victoria, ciudad de Lima, fue finalmente erradicado con el apoyo del Ejército, en el marco del estado de emergencia decretado por el estado peruano para enfrentar la pandemia de COVID19.

Con el título “COVID-19 en el Perú: erradican comercio informal en La Parada”, el sitio de noticias de TVPerú informó sobre el operativo de erradicación de los remanentes informales del mercado popular:

"Con el apoyo del Ejército, la Municipalidad de La Victoria erradicó
el comercio ambulatorio de las cuadras 15, 16 y 17 del jirón Hipólito
Unanue en la zona conocida como La Parada".
- TVPerú Sábado, 2 de mayo de 2020

El operativo, iniciado en la madrugada del sábado, completa la operación realizada en octubre de 2012 por la ex alcaldesa de Lima, Susana Villarán, quien desalojó el Mercado Mayorista de La Parada para construir el Parque del Migrante en su lugar.

Parque del Migrante
El Parque del Migrante, que sustituyó al Mercado Mayorista de La Parada. (Foto/Diario Correo)

La acción ejercida por Susana Villarán fue generalmente aplaudida, pero no estuvo libre de cuestionamientos. En diciembre de 2014, colectivos sociales protestaron contra la presencia de la alcaldesa, de filiación izquierdista, como invitada de honor en la denominada Cumbre de los Pueblos:

"Un proceso en curso que va cobrando fuerza y cobrando vidas (...)
avanza limpiando calles y barrios, arrasando personas y tratándolas
como población excedente, como si fueran simples objetos-sujetos
inservibles, convirtiendo el territorio urbano en mercancía".
- Comunicado del 13 de diciembre de 2014, en Cabezas de tormenta.

En una nota titulada “Villarán criticó a organizadores de cumbre tras sufrir protesta”, el diario El Comercio informó así:

"La crítica de los activistas a la alcaldesa fue en torno al desalojo
de los comerciantes del ex mercado mayorista de La Parada y los hechos
de sangre ocurridos el 25 y 27 de octubre del 2012."
- El Comercio, 8 de diciembre de 2014.

En entrevista telefónica con RPP, la alcaldesa Villarán declaró en su momento que el mercado de La Parada estaba lleno de pus y contaminaba toda la ciudad. Por su parte George Forsyth, alcalde del distrito de La Victoria, ha declarado tras la erradicación ejecutada en el pandémico año 2020:

“Todo lo que consumen los pequeños mercados sale de acá, entonces
compras tu verdura y sale caliente con el COVID-19. Por eso
hay tantos contagios, ya que no estamos tomando las medidas que
corresponden”.
- George Forsyth, alcalde de La Victoria, en TVPerú 2-mayo-2020

Sin embargo, en una guía titulada “COVID-19 y seguridad alimentaria”, publicada el 7 de abril de 2020 por la FAO y la OMS, se lee:

"Es altamente improbable que las personas puedan contraer la COVID-19
por alimentos o por empaques de alimentos. COVID-19 es una enfermedad
respiratoria y la principal vía de transmisión es por el contacto de
persona-a-persona y por el contacto directo con gotas generadas cuando
una persona infectada tose o estornuda. Actualmente no hay evidencia
de que los virus que causan enfermedades respiratorias puedan ser
transmitidos por alimentos o por empaques de alimentos."

COVID-19 and food safety - FAO & WHO Interim Guidance

El miedo al contagio del virus SARS-CoV-2 ha provocado la suspensión de libertades fundamentales y una tremenda devastación económica, afectando la calidad y la expectativa de vida de centenares de millones de personas en todo el mundo, con la imposición de una cuarentena global que no tiene precedentes históricos. Asimismo, está minando todo atisbo de sentido común.

Unos “consejos para comprar alimentos de forma segura”, ofrecidos en un vídeo de YouTube a fines de marzo por el médico estadounidense Jeffrey VanWingen, y que obtuvo 24 millones de visitas en una semana, incluían “dejar las bolsas del mercado afuera de la casa por tres días, desinfectar todo lo comprado y lavar los vegetales con jabón, tal como reportó The New Zealand Herald. Y mientras la revista Forbes consideraba que la información del Dr. VanWingen “parece sólida”, el diario neozelandés citaba los cuestionamientos de Deon Mahoney, Jefe en Seguridad Alimentaria de la Asociación de Mercados de Productores de Australia y Nueva Zelanda:

"El vídeo del Dr. VanWingen (...) hace que los consumidores
sobredimensionen cualquier riesgo proveniente de los alimentos,
y algunos de los consejos son ostensiblemente perjudiciales. 
Preparen y laven sus frutas y vegetales como siempre - lávenlos con
agua corriente fría y prepárenlos en un lugar apropiado. No usen
jabones o detergentes porque no están formulados para alimentos".
- Deon Mahoney, en The New Zealand Herald, 3 de abril de 2020.

Los mercados populares son presentados por autoridades y entes mediáticos como “focos de infección“. Después de hallarse cientos de casos positivos al SARS-CoV-2 entre los trabajadores y comerciantes de los mercados de Caquetá (el 29 de abril) y San Felipe, Surquillo (el 2 de mayo), estos fueron temporalmente clausurados por diez días. Anuncian que una decena de grandes mercados serían prontamente intervenidos.

Los estándares de higiene y salubridad podrían mejorarse, con pandemia o sin ella. Pero las exageraciones (como rociar con desinfectantes a las personas, por ejemplo) son perjudiciales, al igual que la estigmatización de “lo popular” como sinónimo de peligro e infección. La instalación de baños públicos de libre acceso por toda la ciudad y el acceso de todas las personas al agua potable, son dos largas necesidades que no han sido cubiertas, y de lo que no se habla lo suficiente ni siquiera en estos tiempos pandémicos.

“Esto claramente no es el fin del mundo”

Fotograma del filme Melancholia (Lars von Trier, 2011)

Esta es una versión resumida de una entrevista realizada por David Horovitz, editor de The Times of Israel, a Isaiah (Shy) Arkin, investigador científico y profesor de Bioquímica Estructural en la Universidad Hebrea de Jerusalén, publicada el 18 de marzo de 2020 con el título: Israeli scientist: You’re not going to see millions of people die from COVID-19. (“Científico israelí: no verán a millones de personas morir por la COVID-19”). | Traducido por contranatura.org

The Times of Israel: Primero, por favor explíqueme cuál es su experiencia y cómo se relaciona con la actual crisis del coronavirus.

Prof. Shy Arkin: Bueno, permítame primero decir que no soy un médico, ni un epidemiólogo, y tal vez ni siquiera debería ser considerado un virólogo per se. ¿Qué soy entonces? Soy un bioquímico y lo que estudio son los mecanismos por los cuales los virus regulan su salinidad y acidez. Entonces, soy un experto molecular en diversas partes de los virus.

Los dos principales virus que hemos estudiado por cerca de dos décadas son la influenza y el SARS. (…) Y para nuestro asombro, este nuevo virus, que es llamado ahora SARS Coronavirus 2, es increíblemente similar al SARS Coronavirus 1, que fue responsable de la epidemia del SARS en 2002-2003 (que mató a 774 personas en el mundo). Ahora podemos aprovechar toda la experiencia y conocimiento que tenemos, para tratar de encontrar inhibidores para este virus, que es precisamente lo que estamos haciendo.

Así que estamos tratando de hallar inhibidores. ¿Cómo se relaciona eso con lo que nos han dicho, que estamos probablemente a un año de tener una vacuna?

Bien, preguntémonos primero: ¿cómo lidia uno con los virus? (…) La ruta más común es la vacunación. Toma un tiempo desarrollar una vacuna. Creo que es justo decir que los esfuerzos que están actualmente en marcha en el mundo son los más rápidos jamás vistos. Pero todavía no es nada, nada realista afirmar que tendremos una vacuna dentro de unos pocos meses. Simplemente toma más tiempo, por una variedad de razones.

Otra ruta que la gente está siguiendo, y es la ruta que yo estoy tomando, es buscar sustancias inhibidoras del virus. Así, por ejemplo, hay medicamentos muy efectivos contra el HIV, el agente causante del SIDA. No hay vacunas contra el SIDA. Hay medicamentos más o menos efectivos contra la hepatitis C. No hay vacunas contra la hepatitis C. (…)

De estas dos vías principales, la que Ud. está investigando (medicamentos inhibidores), y la vacuna, ¿cuál cree que tendrá éxito primero?

Muy difícil de decir. Todo depende de lo siguiente. Si lo que hacemos en nuestro laboratorio es identificar una sustancia completamente nueva, que no ha sido aprobada para usarse en humanos, estamos hablando de un largo periodo de tiempo, varios años. Y la razón para ello es que necesitas determinar su toxicidad. Y eso no es algo demasiado simple de hacer.

Sin embargo, lo que es más común hoy en día es un proceso llamado repurposing, que es tomar un medicamento que ha sido aprobado para una enfermedad y usarlo para otra distinta. (…) Si algo ha sido aprobado, significa que su toxicidad ha sido determinada. (…) Se necesita un poco de regulación, pero es mucho más rápido.

Si estamos a un año de la vacuna, y si el hallazgo de un medicamento puede ser más rápido o más lento, el peor escenario posible para el mundo expectante es un año hasta que exista alguna clase de solución. ¿Correcto?

¡No! El peor escenario posible es que nunca encontremos nada.

¿Es posible que no encuentren una vacuna rápidamente?

(,,,) Si quieres el mejor escenario posible, es algo más que unos pocos meses. Estoy siendo vago a propósito. No quiero decir “seis meses” porque la gente tiende a darle un montón de importancia. “Oh, un profesor dijo esto. Debe ser cierto”. Y todos sabemos que ese no es necesariamente el caso. Diría que es demasiado optimista decir unos pocos meses. Un año es más realista. Sin embargo, el límite superior puede ser nunca. Porque existen virus… No tenemos una vacuna para el SARS. (…)

Pero eso es porque encontramos medicamentos para tratarlo.

No. No hay absolutamente nada para tratar ningún coronavirus. Hay vacunas contra coronavirus que afectan a animales pero no contra coronavirus que afectan a humanos.

¿Entonces el SARS simplemente se desvaneció?

Correcto.

¿SARS 1?

Usemos un poquito de nomenclatura aquí. (…) SARS es la enfermedad; SARS Coronavirus-1 es el virus que la ocasionaba. La actual enfermedad es llamada COVID-19 y el virus se llama SARS Coronavirus-2.

¿Y nunca encontramos una solución para SARS Coronavirus-1?

Ni para cualquier otro coronavirus humano. Sabemos de los coronavirus desde hace bastante tiempo. Normalmente causan resfríos leves en los humanos. No es el principal agente que causa el resfriado común: el mayor elemento es otro virus, llamado rinovirus, “rino” por nariz. Pero los coronavirus claramente causan infecciones leves del tracto respiratorio. (…)

Hay una preocupación de que este virus sea de un orden diferente. ¿Y está diciendo que no hay garantías de que será encontrada una vacuna o un medicamento?

Correcto.

Eso suena apocalíptico.

No, no, no. No quiero desatar ninguna especie de pánico. Primero que nada, este nuevo virus es muy, muy similar al que la comunidad científica encontró en 2002-2003. El virus que causó el SARS es 80% idéntico al que está causando la COVID-19. Así que no es como si esto proviniera de la nada.

Dicho esto, aquí y ahora, dado que no hay medicamentos ni vacunas y nada existe en el horizonte inmediato, si tú quisieras tener certeza, si fueras un agente de seguros, estarías claramente habilitado para decir que no tenemos ningún grado de certeza de que vayamos a generar una vacuna o un medicamento.

Esto no va a matar a la humanidad. Esta es una enfermedad que afecta principalmente a las personas de la tercera edad, y no es que uno no se preocupe por ellos. Pero para la gente que no está clasificada como de la tercera edad, esto genera una infección del tracto respiratorio que no es muy severa, y la mayoría de gente tiene síntomas muy leves. Entonces, el hecho de que tengas un 2 ó 3 por ciento de mortalidad, ese número se mantiene alto por el hecho de que las personas de la tercera edad son mucho más susceptibles.

No verás millones y millones de personas muriendo. Eso no va a suceder. Quiero decir, mira a China, apenas tienen casos nuevos.

Entonces por qué, profesor, estoy viviendo en un país que le ha pedido a todos quedarse en casa. (…)

Miedo a lo desconocido. Miedo a lo desconocido. Muy simple.

Imaginemos tres escenarios. Escenario número uno, el mejor escenario posible, que esta enfermedad desaparezca en el momento en que dejemos de hablar. Eso probablemente no sucederá.

Otro escenario sería lo que pasó con su pariente SARS de 2002 a 2003. Ese virus, que era más letal —un factor que podría haber limitado su propagación, porque si algo es muy virulento, entonces la gente inmediatamente corre al hospital y entra en cuarentena— prácticamente desapareció en junio de 2003. (..)

Y el último escenario es el fin del mundo. ¿Adónde nos dirigimos? No lo sé.

¿Pero usted no cree que millones de personas vayan a morir alrededor del mundo?

No puedo imaginar por qué. (…) Aproximadamente 3 mil muertos en una población de mil quinientos millones de personas… China parece haberse estabilizado.

Tres mil muertos entre mil quinientos millones de personas. ¿Y está diciendo que eso debería ser un punto de referencia cuando tratamos de comprender lo preocupados que deberíamos estar?

El principal problema es lo que calificamos como personas asintomáticas. Una persona asintomática es alguien que está portando el virus, puede incluso ser infecciosa, pero no sabe que lo está portando. Y ese es un problema.

La razón por la que pudieron prevenir esa vía de infección en China es la cuarentena. Las cuarentenas son efectivas. En China, han habido muy pocos casos nuevos en las últimas semanas. ¿Eso es algo que queremos que el mundo haga? No tengo idea.

Ponga lo que acaba de decir contra esa tasa de mortalidad, ¿ese 3 ó 4 por ciento de muertes entre las personas infectadas?

Otra vez, no sabemos el número de personas asintomáticas. Esa es la gran cuestión. Cuanto mayor sea ese número, mejor. Por ejemplo, si asumes que tres cuartos de la humanidad son portadores del virus, pero no exhiben ninguna patología, eso sería excelente. Eso es algo bueno.

¿Eso significa que la tasa de mortalidad entre las personas infectadas es, de hecho, tremendamente más baja, si hay montones y montones de personas que son asintomáticas?

Correcto. (…)

¿Es este un virus capaz de adaptarse, de cambiar, para vencer los esfuerzos para detenerlo? ¿O no lo sabemos?

Primero que nada, si queremos ser un poquito optimistas, montones de personas se han recuperado de este virus en China. Montones. (…) Así que este no es un asesino tan letal. Pero hay una trayectoria. ¿Dónde terminará esto? No lo sabemos.

¿Cómo deberíamos compararlo, en términos de los peligros que posee, a la gripe, por ejemplo, o a fumar cigarrillos, cuyas enfermedades asociadas matan aproximadamente a 500 mil personas cada año en Estados Unidos?

Bueno, la gripe cada año mata aproximadamente a 60 mil personas en Estados Unidos. (…) Incluso en China, la gripe esta temporada (no hablo del año pasado) ha matado a muchas más personas que la COVID-19. Pero la cuestión es que la gripe es un peligro con el que estás familiarizado. No es algo inesperado. Pero cuando ves algo nuevo que crece, siempre te preguntas, ¿cuándo, dónde se va a detener esto? Con la gripe, ya sabemos. Obviamente, fumar mata a montones de personas también. Pero la cuestión es que no puedes simplemente decir: “Oh, es mucho peor”, porque esta cosa es un añadido. No reemplaza a esos temores.

Sólo quiero terminar esta conversación siendo capaz de obtener una idea de cuán preocupada la gente debería estar, y cuán inteligentemente o no los líderes políticos del mundo están enfrentando esta epidemia.

Bueno, creo que me empujas fuera de mi área profesional. No soy un epidemiólogo, sino un científico. Soy capaz de leer y entender números en una manera en que la gente común tal vez no es capaz. Pero el impacto en la psicología y en la política no es algo de lo que me sienta muy cómodo al comentar.

Entiendo eso y lo respeto totalmente. Dígame, ¿qué le dice a su famila sobre lo que hay que hacer? ¿Qué precauciones toman?

Simplemente seguir los lineamientos.(…) Es similar a preguntar a un agente de seguros, ya sabes, ¿compraría un seguro de terremotos aunque no haya habido un terremoto apreciable en Israel en una cantidad significativa de tiempo? La gente toma distintas actitudes.

Todos sabemos que vamos a morir. ¿Todos toman exactamente el mismo seguro de vida? No, no lo hacen.

No hay razón alguna para asumir que mi opinión es mejor que la de cualquier otro, más allá del hecho de que entiendo algunos de los detalles moleculares de este virus mucho mejor que la mayoría de personas en el mundo. No creo que eso me califique para emitir otras opiniones.

Entiendo. Usted, como todos los demás, está cumpliendo los lineamientos. Pero como científico, ¿podría resumirle a la gente, mientras diligentemente hacen lo que les han dicho que hagan, qué tan preocupados o despreocupados deberían estar? Desde una perspectiva científica.

Es muy subjetivo. Es muy difícil de decir. Esto claramente no es el fin del mundo. La humanidad no perecerá debido a este virus. No hay razón para asumir que eso tendrá lugar.

Pero, como dicen, ya sabes, cada muerte, cada vida perdida, es un mundo en sí mismo.

Todavía manejamos al trabajo. Y esa es probablemente la actividad más peligrosa que cualquier israelí hace. Y sin embargo continuamos haciéndolo… Lo que es extremo para una persona puede no serlo para otra. No lo sé.

¿Hay algo que debería haberle preguntado, y que no le he preguntado?

Bueno, para poner las cosas desde otra perspectiva: estoy esquivando sus preguntas porque no tengo una respuesta. Una cosa que siempre recuerdo es una divertida anécdota usada por el nobel Daniel Kahneman, de la Universidad Hebrea, sobre la psicología de la toma de decisiones: alguien va al doctor con un problema particular. El doctor le dice, oh fantástico, tengo un procedimiento que curará esto con un 90% de seguridad. El paciente dice: excelente procedimiento, seguro. Me apunto.

Ese individuo podría haber ido donde otro doctor. Y ese otro doctor podría decirle: oh, tengo un procedimiento, pero hay un 10% de posibilidades de fracaso. El paciente dice: ese es un procedimiento terrible. ¿Por qué querría someterme a eso?

Obviamente, advertimos que ambos médicos están diciendo exactamente lo mismo. Y sin embargo el paciente actúa de forma completamente distinta.

Los hechos son una cosa. Y la manera en que la gente reacciona a ellos y realiza evaluaciones es algo completamente diferente. Por eso yo no necesariamente creo que los científicos que son capaces de ofrecer números rigurosos, y los epidemiólogos, etc., puedan ser necesariamente efectivos ya sea en calmar a la gente o en alimentar su pánico.

La tiranía llega a Hyde Park

Ilustración recuperada de anti-empire.org

Esta es una versión resumida del artículo de Brendan O’Neill titulado Tyranny comes to Hyde Park, publicado el 5 de abril de 2020 en la revista electrónica Spiked (Londres). | Traducido por contranatura.org

“¿Puedo preguntar qué ejercicio está haciendo, señor, aparte de ejercitar sus pulgares?” El policía luce una perfecta mueca de desprecio. Tengo la impresión de que ha pasado toda su vida laboral esperando ser capaz de recriminar a alguien por estar sentado en un parque, escribiendo un mensaje de texto. “He estado montando bicicleta y caminando y ahora estoy descansando por un par de minutos”, le digo, horrorizado por mis propias palabras; horrorizado de tener que explicar un comportamiento perfectamente seguro y legal a un agente del estado como si estuviera en la Unión Soviética en vez de estar sentado en un parque en el corazón de Londres. “Bueno, muévase”, dice, amenazante y regodeándose como un personaje de una novela de Kafka.

Como a todos los londinenses, me encanta Hyde Park. Ni siquiera es realmente un parque, como muchos escritores a lo largo de las décadas han observado: es un pedazo de campo arrojado en medio de una ciudad briosa, sin cambiar nunca, por más que lo hagan sus alrededores. Es ancho, serpenteante y libre. Pero hoy día lo detesto. Está plagado de policías. Zumban alrededor en bicicletas, buscando a parejas sentadas bajo los árboles para regañarles. Marchan alrededor del perímetro, ladrando “DOS METROS” a gente que mantiene más de dos metros de distancia. Patrullan en camionetas, contaminando este maravilloso espacio con los gases de sus tubos de escape y con sus dictados gritados a través de las ventanillas. Un policía en camioneta, pasando por el lago Serpentine, grita “Prohibido sentarse” a un hombre que está sentado. Tomo una fotografía de la escena y rápido como un rayo la camioneta se detiene frente a mí. “Pensé en pararme y saludarle mientras nos sube a Youtube sólo por recordarle a la gente los lineamientos del gobierno”, dice el policía desde el asiento delantero. Oh, al carajo.

Esta es la cuestión: Hyde Park, en este hermoso día soleado, es la prueba de que la gente en esta ciudad está tomando la cuarentena con seriedad. Asombrosamente, hay pocas personas para ser un domingo soleado. Y aquellos que están aquí, cumplen las órdenes de distanciamiento social impecablemente. (…) Y a pesar de que las personas en Hyde Park se comportan responsable y razonablemente, la policía no los deja tranquilos. Después de recriminarme por ejercitar mis pulgares —humor policial, ¿eh?— ese policía le dice a una joven familia que se ponga en movimiento. Los pequeños niños podrían estar cansados, pero son resistentes: a sacar el culo de aquí, plebeyos macilentos. Un policía en bicicleta le dice a un hombre sentado bajo un árbol, solo y sin un alma a la vista, que deje de ser egoísta y que se vaya a casa. “Es hora de pensar en los demás, ¿no?”, le dice. Entonces ya no me puedo contener. Le pregunto qué ley está invocando para mandar al hombre a su casa. “Los lineamientos”, responde. “Se supone que todos deben quedarse en casa este fin de semana”. Le indico que no hay ley prohibiendo a la gente salir durante el fin de semana. Todavía podemos ejercitarnos, todavía podemos hacer compras, todavía podemos comprar comida con el propósito de, ya saben, mantenernos con vida. Y, no es broma, me respondió que la ley es defectuosa y que él se toma la libertad de recordarles a las personas que quedarse en casa es la opción correcta. Esto es indignante. Le digo que la gente como él meramente debe hacer cumplir la ley diseñada por políticos electos, no inventar sus propias leyes. Se va pedaleando, riendo.

¿Cómo nos convertirmos en este país tan rápidamente? ¿Cómo Hyde Park pasó tan raudamente de ser un espacio libre y abierto a ser un lugar virtualmente ocupado por la policía, que acosa a las personas por no hacer ningún mal? De hecho, a las únicas personas que vi rompiendo los lineamientos de distanciamiento social en Hyde Park fueron los agentes policiales. Incluyendo al que se me puso en la cara y me regañó por escribir un mensaje de texto. Atrás, policía — no sé lo que me puedes contagiar. Esta es la cuestión: la velocidad con la que todo esto ha ocurrido, la facilidad con la que la policía tomó su nuevol rol represor de un comportamiento perfectamente legal e inocuo, la alegría con la que twiteros moralistas y espías caseros abrazaron su rol consistente en insultar y avergonzar a las personas por sentarse en un parque, confirma que esta cultura podrida ya estaba aquí. La Covid-19 puede haber llegado recién, pero este autoritarismo elitista y fanático ha estado cocinándose por décadas, y el virus es meramente un catalizador para su rancia explosión en todos los rincones de la vida pública. (…)

Brendan O’Neill, Tyranny comes to Hyde Park

El dios de la epidemia

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Un cultivo del SARS-CoV-2 visto por un microscopio electrónico. (NIAID-RML)
Un cultivo del SARS-CoV-2 visto por un microscopio electrónico. (NIAID-RML)

Había una vez un viejo y sabio hombre sentado bajo un árbol, cuando el dios de la epidemia llegó de paso. El hombre sabio le preguntó: “¿Adónde vas?” El dios de la epidemia respondió: “Voy a la ciudad y mataré a un centenar de personas allá”. En su viaje de regreso, el dios de la epidemia fue donde el hombre sabio. El hombre sabio le dijo: “Me contaste que querías matar a un centenar de personas en la ciudad. Pero los viajeros me han contado que han muerto diez mil”. El dios de la epidema dijo: “Yo sólo maté a un centenar. Los otros murieron por su propio temor”.

Alegoría Budista Zen

Citado por Rosemary Frei, como un epígrafe, en: Where’s the Evidence Supporting the Drastic Measures Against COVID-19? — ¿Dónde está la evidencia apoyando las drásticas medidas contra COVID-19?

Traducido por contranatura.org
English version in page 2.