El dios de la epidemia

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Un cultivo del SARS-CoV-2 visto por un microscopio electrónico. (NIAID-RML)
Un cultivo del SARS-CoV-2 visto por un microscopio electrónico. (NIAID-RML)

Había una vez un viejo y sabio hombre sentado bajo un árbol, cuando el dios de la epidemia llegó de paso. El hombre sabio le preguntó: “¿Adónde vas?” El dios de la epidemia respondió: “Voy a la ciudad y mataré a un centenar de personas allá”. En su viaje de regreso, el dios de la epidemia fue donde el hombre sabio. El hombre sabio le dijo: “Me contaste que querías matar a un centenar de personas en la ciudad. Pero los viajeros me han contado que han muerto diez mil”. El dios de la epidema dijo: “Yo sólo maté a un centenar. Los otros murieron por su propio temor”.

Alegoría Budista Zen

Citado por Rosemary Frei, como un epígrafe, en: Where’s the Evidence Supporting the Drastic Measures Against COVID-19? — ¿Dónde está la evidencia apoyando las drásticas medidas contra COVID-19?

Traducido por contranatura.org
English version in page 2.

La comedia del Arte

Ilustración de Jashua, desde Lampa, registrando una escena (muy difundida en vídeo) del trágico mes de enero de 2023 en Juliaca, Región Puno, Perú.

Tres poemas de Luis Hernández Camarero, tomados de la antología electrónica Mercurio o el tiempo que fue. Publicados originalmente en Vox horrísona. Obra poética completa. Ed. Punto y Trama, Lima, 1983, 2ª ed.

LA COMEDIA DEL ARTE

De qué lugar del borde soy
Entonces, digo
Viendo a mi oscura patria
Quebrada entre la arena
Desde un barco jocoso y sin bandera
Cuántas pobres mujeres de mi tierra
Ya perdieron por el mucho parir
Las esperanzas
Por la pampa y la entrega
Sin amor y sin pago.
Con qué cuido
Cultivo yo mi cuerpo
Y lo malpongo,
Amanezco un domingo
Y me comedio
Siempre llano al llamado
De los astros.
¿De qué astros?
Dime entonces qué ángulo, qué giro
Puede haber para mí
Y para mi raza
Con mi carro,
Mis cóleras,
Mis uvas,
Y la mora engañosa
Tras mi lente ahumado,
Tras mi cuerpo que ahíto y complacido
Se hace el bobo,

El poeta,
Y no conoce
Cuánta sangre de otros
Se ha empleado
Para el maldito plante de mis venas.

ABEL

Abel, Abel, qué hiciste de tu hermano,
Di, qué hiciste,
Con el tallo de tu cuerpo siempre pito
Las sandalias lustradas y tus veintes.

No mirabas las ubres de las vacas
Ni el coloquio escondido de tus perros,
Sólo el humo de tu ofrenda que ascendía
Como ascienden las moscas hacia el cielo.

Sin embargo
Yo he visto a tu hermano y lo conozco
Persiguiendo la cólera entre vainas
Entre campos de trigo
Con los sucios vapores de su llanto
Reposando en la tierra
Como pronos cadáveres sin deudos
Dime entonces qué hiciste
Hoy que yace tu hermano tan al Este.
Tú que nunca pensaste que para otro
Era duro de roer el Paraíso.

TRES GIMNASTAS

1

Al nadar en los cuatro estilos
Rompiste, amigo, un espejo de la mar,
Aquel pródigo en espejos.
Siete años turbios te aguardan,
Nadador indeciso,
Sin fortuna en el odio, agraciado
En los juegos del azar
Y de la muerte.

2

Juventud contra guerra y fascismo
Juventud contra guerra y fascismo
Juventud contra guerra y fascismo
Un chancho con armadura
Sigue siendo un chancho
Juventud contra guerra y fascismo
Espero que tu generación
Pueda algún día avergonzarse
De la nuestra
Una paz injusta
Es superior a una guerra justa
Espero que tu generación
Cordero de Dios
Míranos tendidos bajo el sol
Con nuestras pieles de cordero.

Luis Hernández Camarero
Extraído de Vox Horrísona, Ed. Punto y Trama, Lima, 1983, 2a. ed. (pp. 535, 64, 46).

Cómo prevenir la próxima pandemia

Una fotografía del Director General de la Organización Mundial de la Salud, y tres cómics del artista gráfico británico Bob Moran.

El biólogo Tedros Adhanom, Director General de la OMS, promocionando un libro del multibillonario Bill Gates: “Gracias Bill Gates por enviarme una copia de tu nuevo libro. Completamente de acuerdo en que debemos actuar sobre las lecciones del COVID-19, e innovar para que podamos entregar prestas y equitativas soluciones de salud para prevenir la próxima pandemia”. | Fuente

Tres cómics de Bob Moran

Prison Gates
Cómo prevenir la próxima pandemia

Altar Native Science
La ’emergencia’ de la semana | ‘Expertos’ |

Orwell Surprise
¡P**o infierno!

Extremo horizonte de harapos

Hospital de apestados (1800) | Goya

Un poema de Javier Sologuren, extraído de: Vida continua. Edición de Ricardo Silva-Santisteban. Academia Peruana de la Lengua, Lima, 2014.

EXTREMO HORIZONTE DE HARAPOS
FRUICIÓN DE INALTERABLES ESTAMBRES

Displicentes fantasmas se situaron exactamente al lado de los fogosos bronces de la sinfonía crepuscular en tanto que el mar siempre insomne avanzaba derribando las butacas con resuellos amargos de los que brotaban crispadas flores de vidrio. Medallas programas monóculos rosas y bandas (que solo podían ser presidenciales) fueron barridas lindamente y depositadas al pie de una columna votiva donde ardía (es un decir) un canto llano cuya altura medíase en millas naúticas y su extensión se producía en plumajes repentinos. Displicentes fantasmas (los mismos) tomaban purpúreos helados.

Javier Sologuren
Extraído de Vida continua, Academia Peruana de la Lengua, Lima, 2014. (p. 403).

El pez llora

El pescador pobre (1881) | Pierre Puvis de Chavannes

Tres poemas extraídos de: REXROTH, Kenneth. El amor y el tiempo y su mudanza. (Cien nuevas versiones de poesía china). Traducción de Carlos Manzano. Gadir Editorial, Madrid, 2006.

IX
EL PEZ LLORA

El pez llora en el lecho seco del
Río. Es demasiado tarde
Para lamentarse de haberse lanzado
Hasta los bajíos. Ahora quiere
Volver atrás para avisar a los otros.

— Anónimo (Seis Dinastías, siglos III – VI)

LXV
BEBIENDO CON AMIGOS
ENTRE LAS PEONÍAS EN FLOR

Hemos celebrado una fiesta para
Admirar las peonías. Yo
He bebido copa tras copa hasta
Que me he emborrachado.
Entonces, he oído, avergonzado,
A las flores susurrar:
“¿Qué hacemos aquí, floreciendo
Para estos viejos ebrios?”

— Liu Yu Hsi (772 – 842)

CX
EN SU TRIGÉSIMO TERCER CUMPLEAÑOS

Más de treinta años han pasado ante mí,
Raudos como caballos desbocados.
También yo he estado yendo de acá para allá,
Corriendo de un extremo a otro
Del país. Me gustaría encontrarme en la
Casa en que nací, a mil cordilleras
De distancia. Como hojas doradas al final
Del verano, ya me han aparecido
Algunas canas. Todos mis viajes han sido
Meras huellas en la arena llevada
Por el viento. He acumulado saber
Como una bola de nieve. He cruzado
Montañas, he pasado exámenes y he dictado
Conferencias eruditas. ¿Y de qué
Me ha servido? Más me habría valido quedarme
En casa cultivando melones imperiales.

— Ch’ang Kuo Fan (siglo IX)

Traducción de Carlos Manzano, a partir de las versiones inglesas de Kenneth Rexroth.
Extraído de: El amor y el tiempo y su mudanza. Cien nuevas versiones de poesía china. Gadir Editorial, Madrid, 2006. (pp. 21, 81, 128).

Y de pronto anochece

La muerte de Abel (1552) | Tintoretto

Dos poemas de Salvatore Quasimodo (1901-1968), extraídos de: El ciervo en la fuente (Versiones poéticas de Ricardo Silva-Santisteban), Tomo I, Alastor Editores / Universidad Ricardo Palma, Lima, 2019.

Y DE PRONTO ANOCHECE

Cada cual está solo sobre el corazón de la tierra
traspasado por un rayo de sol:
y de pronto anochece.

ELEGÍA

Helada mensajera de la noche,
límpida has retornado a los balcones
de las casas destruidas, encendiendo
tumbas desconocidas y abandonados restos
de la tierra humeante. Aquí reposa
nuestro sueño. Y retornas solitaria
al norte, donde todo se apresura
sin luz hacia la muerte, y tú resistes.

Salvatore Quasimodo
Traducción de Ricardo Silva-Santisteban
Extraído de El ciervo en la fuente, Tomo I, Alastor Editores / Univ. Ricardo Palma, Lima, 2019 (p. 467).